ESCLAVITUD. Texas fue la última frontera de la esclavitud
en los Estados Unidos. En menos de cincuenta años, de 1821 a 1865, la “Institución
Peculiar”, como la llamaban las personas del sur, se expandió sobre las
dos-quintas partes del este del estado. El grado de crecimiento se acelero
rápidamente durante los 1840s y 1850s. El rico suelo de Texas contenía en si el
futuro de la esclavitud, y los Tejanos lo sabían. James S. Mayfield sin lugar a
duda hablo en nombre de muchos cuando le dijo a la Convención Constitucional de
1845 que “la verdadera política y prosperidad del país dependía en el
mantenimiento” de la esclavitud. La esclavitud como institución de
significancia en Texas comenzó en la colonia de Stephen F. Austin. La comisión
empresarial original dada a Moses Austin por las autoridades Españolas en 1821
no mencionaba esclavos, pero cuando Stephen F. Austin fue reconocido como
heredero del contrato de su padre ese mismo año, se llego al acuerdo de que
pobladores recibirían ochenta acres de tierra por cada sirviente traído a
Texas. Suficientes del las 300 familias originales de Austin trajeron esclavos,
que un censo de su colonia en 1825 mostro a 443 en una población total de 1800.
La independencia de México puso en duda el futuro de la institución en Texas.
Desde 1821 hasta 1836 el gobierno nacional en la Ciudad de México y el gobierno
estatal de Coahuila y Texas amenazaron con restringir o destruir la servidumbre
negra. Ningún gobierno adopto una doctrina consistente o efectiva para prevenir
la esclavitud en Texas; sin embargo, sus amenazas preocuparon a dueños de
esclavos y posiblemente retardaron la migración de plantadores provenientes del
viejo sur. En 1836 Texas tenía una población aproximada a los 38470, de los
cuales solo 5000 eran esclavos. La revolución de Texas aseguro a dueños de
esclavos el futuro de su institución. La constitución de la República de Texas
(1836) decía que los esclavos seguirían perteneciendo a sus dueños, que el
Congreso de Texas no podía prohibir la migración de dueños de esclavos trayendo
con ellos sus propiedades, y que esclavos podían ser importados de los Estados
Unidos (pero no de África). Dadas esas protecciones, la esclavitud se expandió
rápidamente durante el periodo de la república. Para 1845, cuando Texas se unió
a los Estados Unidos, el estado hospedaba al menos 30000 sirvientes. Después de
convertirse en estado y previo a la guerra civil, la esclavitud creció
espectacularmente. El censo de 1850 reporto a 58161 esclavos, 27.4 porciento de
las 212592 gentes en Texas, y el censo de 1860 mostro 182566 sirvientes, 30.2
porciento de la población total. Esclavos incrementaban más rápido que la
población en general.
La mayoría
de los esclavos en Texas vinieron con sus dueños de los estados esclavos más
viejos. New Orleans era el centro de este comercio en el Sur, pero también había
agentes de esclavos en Galveston y Houston. Algunos esclavos, probablemente
unos 2000 llegaron por medio del comercio ilegal de África entre 1835 y 1865.
Precios de
esclavos incrementaron rápidamente con la expansión de la institución en Texas.
En promedio, el precio de sirvientes, sin importar edad, sexo o condición,
incremento de $400 aproximadamente en 1850 a casi $800 en 1860. En los últimos
años de los 1850s, hombres entre dieciocho y treinta años de edad, costaban un
promedio de $1200, y esclavos especializados como herreros costaban alrededor
de $2000 o mas. En comparación, muy buen suelo en Texas para sembrar Algodón
podía ser comprado a seis dólares por acre. La esclavitud se expandió sobre las
dos-quintas partes del este de Texas para el año 1860, pero floreció más
vigorosamente a las orillas de los ríos Brazos y Colorado en los condados de
Brazonia, Matagorda, Fort Bend y Wharton. Dueños gigantes como Robert and D.G.
Mills, quien era dueño de mas de 300 esclavos en 1860 (la mas grande posesión
en Texas), tenia plantaciones en esa área, y la población era muy semejante a
la del famoso Cinto Negro del sur de Texas. El condado Brazoria, por ejemplo,
era 72 porciento esclavo en 1860, mientras la parte norte del centro de Texas,
la área desde el condado Hunt al oeste de los condados Jack y Palo Pinto y al
sur del condado McLennan, tenia menos esclavos que cualquier otra parte del
estado, excepto por áreas Hispanas como el condado Cameron. Sin embargo, la
parte norte del centro tenía muy buena tierra para plantar, y la esclavitud
hubiera crecido rápidamente cuando se hubieran construido rieles. De ninguna
manera fue cerrada la frontera de la esclavitud con la Guerra Civil.
La esclavitud Americana fue, por la mayor parte, una institución económica
en la cual labor no gratis era usada para cosechar y vender la cosecha con la
esperanza de recibir una ganancia. Preguntas acerca de los beneficios
económicos de la institución son muy complejas y siempre causan debate. Sin
embargo, la evidencia es muy fuete de que en Texas los esclavos eran una buena
forma de inversión de negocios para los dueños. La labor esclava producía
algodón (y azúcar en la parte de baja del Rio Brazos) para vender, y también
cultivaba la comida necesaria para su sobrevivencia. El efecto de la
institución en el crecimiento económico general del estado no es claro. La
esclavitud sin lugar a dudas promovió el desarrollo de la economía agrícola; proporciono
la labor para un incremento de un 600 porciento en la producción de algodón
durante los años 1850. Por otra parte, la institución puede que haya
contribuido en varias maneras al retraso comercial y la industrialización.
Plantadores, por ejemplo, estando generalmente satisfechos con sus vidas como
dueños de esclavos, no estaban dispuestos a involucrarse en el comercio y la
industria, aun y si pudieran incrementar sus ganancias. La esclavitud pudo
entonces ser un obstáculo importante en la modernización económica de Texas. Al
ser establecida como una institución económica, la esclavitud también comenzó a
ser una institución social clave. Solamente una en cada cuatro familias en el
Texas previo a la guerra civil tenía esclavos, pero estos dueños de esclavos,
en especial los plantadores que tenían veinte o más sirvientes, generalmente
constituían la clase económica mas alta del estado. Gracias a su éxito
económico, estos plantadores representaban la idea social para muchos otros
Tejanos. La esclavitud fue también vital socialmente porque reflejaba puntos de
vista raciales básicos. La mayoría de los anglos pensaban que los afro-americanos
eran inferiores y querían asegurarse de que pertenecieran en esa posición
social. Esto fue garantizado por medio de la esclavitud.
Aunque la ley contenía algún reconocimiento de su humanidad, los esclavos
en Texas generalmente tenían el estado social de propiedad personal. Ellos
podían ser comprados o vendidos, hipotecados, o contratados. No tenían ninguna
manera de obtener su libertad. No tenían derechos de propiedad y tampoco tenían
derechos de familia. Los dueños tenían amplios poderes de disciplina sujetos a
provisiones constitucionales que decían que esclavos debían ser tratados “con
humanidad” y que el castigo no podía causar
muerte o daños severos a sus extremidades. Sirvientes tenían derecho a
una corte con jurado y un abogado cuando se les acusaba de un crimen que
excediera robos menores. Sin embargo, afro-americanos, no podían testificar
contra anglos en la corte, una provisión que negaba su protección
constitucional. Sirvientes que no trabajaban satisfactoriamente o que causaban
descontento hacia sus dueños eran generalmente castigados con látigos. Muchos
esclavos puede que hayan escapado ese tipo de castigo, pero cada sirviente
vivía con el conocimiento de que podían ser golpeados a la discreción de su
dueño.
La mayoría de los esclavos adultos trabajaban en el campo, pero también había
un pequeño número de ellos que trabajaban como artesanos, sirvientes, y
ganaderos. Sirvientes que trabajaban en el campo normalmente trabajaban de “sol
a sol” cinco días a la semana y medio día los sábados. Sirvientes y artesanos
trabajaban días muy largos también, pero su labor no era tan demandante
físicamente. Su posición era muy favorable, al menos en ese sentido. Otra muy
pequeña cantidad de esclavos (cerca del 6 porciento) trabajaba para el estado
como sirvientes, trabajadores, y mecánicos (ve ESCLAVITUD URBANA)
Las condiciones materiales de la vida esclava en Texas pueden ser descritas
como adecuadas, en el sentido de que la mayoría de los sirvientes contaba con
comida, vivienda, y ropa necesaria para vivir y trabajar efectivamente. Por
otra parte, había poca comodidad y no lujo. Esclavos comían maíz y puerco,
comidas que contenían las calorías suficientes para proporcionar la energía
adecuada pero que carecían de vitaminas y minerales esenciales. Sin embargo, la
mayoría de los sirvientes suplementaban su dieta con papas, vegetales, pescado,
y otros animales, y con esto se alimentaban adecuadamente. Casas de esclavos
eran normalmente cabañas pequeñas con chimeneas para cocinar. Pisos de tierra
eran comunes, y camas unidas a las paredes de la cabaña eran los únicos
muebles. Ropa para los esclavos era echa de material barato y grueso; zapatos
eran duros y raramente les quedaban. Cuidado medico en el Texas previo a la
guerra civil era inadecuado para anglos y afro-americanos, pero los esclavos
tenían una vida mucho mas rigorosa y estaban mas expuestos a enfermedades o
lesiones las cuales no podían ser tratadas por doctores. (Ve SALUD Y MEDICINA). Los esclavos de Texas tenían
una vida social familiar única y una cultura que floreció en sus viviendas,
donde esclavos se la pasaban solos la mayor parte de la noche. Aunque bodas
entre esclavos y familias no tenían protección legal, la mayoría de los
sirvientes vivían día a día en un ambiente familiar. Esto estaba en el propio
interés de los dueños, porque niños esclavos eran de mucho valor. Mas aparte
personas con familia son mas fácilmente controladas que esas que viven solas. Los propios esclavos
insistían en tener familia. Muchas veces sirvientes
encontraban pareja en granjas vecinas y pasaban el mayor tiempo posible juntos,
a veces aunque el dueño no aceptara que vivieran en el mismo lugar. Los
esclavos peleaban contra la separación de sus familias en ventas o migraciones
y algunas veces hasta forzaban a sus dueños a respetar los lazos de familia.
Sin embargo, muchas familias esclavas eran separadas. Todos los esclavos tenían
que vivir con el conocimiento de que sus familias podían ser separadas y aun así
la unidad social básica sobrevivió. Familias eran una fuente de fuerza para
personas que enduraban alojamiento y también una marca de su humanidad. Religión
y música eran también elementos claves de la cultura esclava. Muchos dueños
permitían que los esclavos practicaran su religión porque les enseñaba buen
comportamiento y el sometimiento apropiado. Sin embargo, los esclavos
escuchaban el mensaje de igualdad individual ante dios y salvación para todos. La
promesa de liberación ayudo a muchos a resistir el estrés sicológico del
alojamiento. Música y canciones eran utilizadas para fijar un paso para el
trabajo y para expresar dolor y esperanza. (Ve IGLESIAS AFRO-AMERICANAS)
Esclavos ajustaban su
comportamiento a las condiciones de servicio en varias maneras. Algunos se
sentían bien tratados por sus dueños y generalmente se comportaban como
sirvientes leales. Otros odiaban a sus dueños y su situación y huían o
utilizaban violencia. Texas tenía miles de esclavos que huían, muchos de los
cuales se escapaban hacia México. Aunque no ocurrieron rebeliones mayores, si
habían actos de violencia individuales contra los dueños. Sin embargo, la
mayoría de los esclavos no eran ni leales ni rebeldes. La mayoría reconocía
todos los controles, como patrullas para esclavos, que existían para
mantenerlos en alojamiento y también reconocían que personas que huían y
rebeldes generalmente pagaban precios muy altos por su resistencia. Ellos
seguían su instinto humano básico y buscaban sobrevivir en los mejores términos
posibles. Esto no significaba que la mayoría de los esclavos estaban contentos
con su estado. No lo estaban, y hasta los sirvientes mejores tratados soñaban
con su liberación. La esclavitud en Texas no era motivo de satisfacción, bien
cuidado por los sirvientes como lo es idealizado en algunas perspectivas del
viejo sur. Por otra parte, la institución no era completamente brutal o
degradante. Los esclavos no eran reducidos al nivel de animales, y no vivían
día tras día en enojo. Sirvientes tenían suficiente tiempo para ellos mismos y
también tenían control sobre sus propias vidas dentro del sistema de esclavos
para mantener su fuerza física, sicológica y espiritual. En parte, esta
autonomía limitada era dada por los dueños, quienes generalmente querían
sirvientes leales y contentos. Los esclavos incrementaron su determinación
limitada tomando lo que podían de sus dueños y después presionando para
incrementar su latitud. Por ejemplo, esclavos trabajaban duro, pero trataban de
trabajar a su propio ritmo y utilizaban muchos tipos de resistencia sin
utilizar violencia cuando eran presionados. Generalmente, los esclavos no eran
revolucionarios quienes superaban todos límites puestos en ellos, pero tampoco
se rendían totalmente al sistema. De una u otra manera tenían suficiente
espacio para aguantar. Este hecho no es un tributo a la benevolencia de la
esclavitud, mas un testimonio del espíritu humano de los esclavos
afro-americanos
Aunque los esclavos
obviamente liberaban a sus dueños del trabajo manual y tareas diarias, eran una
propiedad molestosa en muchas maneras. Los dueños tenían que disciplinar a sus
sirvientes, escoger la labor que querían y al mismo tiempo evadir problemas de
resistencia como escapes y enfermedades. Muchos dueños deseaban aparecer como
padres benévolos, pero la mayoría sabía que habría veces en las que tratarían a
miembros de su familia como simple propiedad. Muchos vivían con miedo hacia sus
supuestos sirvientes felices porque la más simple rebelión esclava podía causar
una reacción violenta. La esclavitud era una fuente de tensión constante en las
vidas de los dueños.
La sociedad entera en el
Texas previo a la guerra civil estaba dominada por dueños de esclavos, quienes
eran la minoría. Económicamente, dueños de esclavos tenían una muy grande y
desproporcionada parte de la abundancia económica del estado y producían
virtualmente todas las cosechas. Políticamente, dueños de esclavos dominaban
las oficinas públicas en todos los niveles. Socialmente, dueños de esclavos, al
menos los plantadores grandes, incorporaron su ideal a la mayoría de los
Tejanos.
El progreso de la guerra
civil no afecto drásticamente la esclavitud en Texas porque ninguna área
esclava fue invadida. En general, esclavos en Texas continuaban trabajando y vivían
como lo hacían previo a la guerra. Sin embargo, muchos de ellos tenían la idea
de que serian libres si el sur perdía. Escuchaban como podían las noticias de
guerra y pasaban la información entre ellos. La esclavitud se termino
formalmente en Texas después del 19 de Junio, 1865 cuando el General Gordon
Granger llego a Galveston con fuerzas federales y anuncio la emancipación.
Algunos dueños corrieron a sus esclavos inmediatamente, pero la mayoría se
sintió mal después del término de la institución y pidieron a sus sirvientes
que se quedaran a trabar en cambio de un sueldo. Los esclavos celebraron
felizmente su libertad (cuando lo permitían los anglos). Pero después tendrían
que descubrir lo que en verdad significaba la libertad. Sabían que podían ser
forzados a trabajar y que podían moverse a donde ellos quisieran. Pero como
viajarían en el mundo después de 1865? Los afro-americanos habían mantenido un
alto grado de dignidad humana aun en alojamiento (la mayoría de los dueños les
habían permitido esto), y Texas no hubiera podido crecer como lo hizo antes de
1865 sin la contribución de los esclavos. Sin embargo, la esclavitud fue una
maldición para los Tejanos, anglos y afro-americanos a la ves.
Ve también
Agricultura, Afro-Americanos, Guerra Civil, Reconstrucción, e Insurrecciones
Esclavas.
BIBLIOGRFIA: Lester G. Bugbee, "Slavery in
Early Texas," Political Science Quarterly 13 (September, December
1898). Randolph B. Campbell, An Empire for Slavery: The Peculiar Institution
in Texas, 1821-1865 (Baton Rouge: Louisiana State University Press, 1989).
Abigail Curlee, A Study of Texas Slave Plantations, 1822-1865 (Ph.D.
dissertation, University of Texas, 1932). George P. Rawick, ed., The
American Slave: A Composite Autobiography, Supplement, Series 2 (Westport,
Connecticut: Greenwood Press, 1979). George Ruble Woolfolk, "Cotton
Capitalism and Slave Labor in Texas," Southwestern Social Science
Quarterly 37 (June 1956).
Randolph B. Campbell