HOUSTON SAMUEL (1793 - 1863). Sam
Houston, una de las figuras políticas más ilustres de Texas, nació el 2 de
marzo de 1793, quinto hijo varón de Samuel y de Elizabeth (Paxton) Houston, en
su plantación a la vista de la Iglesia
Ridge, Condado de Rockbridge, Virginia.
Era de descendencia irlandesa y escocés y fue criado presbiteriano. Adquirió su educación elemental durante su
infancia, al asistir a una escuela local por no más de seis meses. Cuando el tenía trece años de edad, su padre murió;
algunos meses mas tarde, en la primavera de 1807, emigró con su madre, con sus
cinco hermanos, y con sus tres hermanas al Condado de Blount en el Este de
Tennessee, donde la familia estableció una granja cerca de Maryville en un tributario
del Baker’s Creek. Houston fue a una
academia cercana por un tiempo y alimentó su abundante imaginación leyendo literatura clásica, especialmente el
Iliad.
Rebelándose a los
esfuerzos de sus hermanos mayores por hacerlo trabajar en la granja y en la
tienda de la familia en Maryville, Houston huyó de casa siendo un adolescente
en 1809 para morar, entre los Cherokees, quienes vivían al otro lado del
Tennesssee River. Entre visitas
intermitentes a Maryville, el moró, por tres
años con la tribu del Jefe Oolooteka, quien lo adoptó y le dio un nombre
indio Colonneh, o “the Raven.” o “el
Cuervo.” Houston vio a Oolooteka como su
“Padre Indio” y a los Cherokees tanto así como a una familia subrogar. De aquí en adelante él mantuvo una gran simpatía
hacia los indios.
A la edad de dieciocho
años él dejó a los Cherokees para poner una escuela, de modo que pudiera ganar dinero para volver a pagar deudas. Después del estallo de la evasión de la
guerra con los británicos, se unió al ejército de los Estados Unidos como
privado a la edad de veinte años, el 24 de marzo de 1813. En menos de cuatro
meses él recibió una promoción para abanderado de la infantería; a finales de
diciembre se le había dado una comisión como Tercer Teniente. Como parte del ejército de Andrew Jackson, él
peleó en la batalla de Horseshoe Bend en el Tallapoosa River el 26 de marzo de
1814. Durante el enfrentamiento el recibió tres heridas fatales. Una de ellas en su hombro derecho, de una
bala de rifle, de la cual nunca sanó completamente. Por su valor en Horseshoe Bend, Houston se
ganó la atención del General Jackson, quien después de eso vino a ser su
benefactor. Houston en correspondencia, honró
a Demócrata Jacksonian.
Mientras estaba
convaleciente, el fue ascendido a Teniente y viajó extensivamente a Washington,
a Nuevo Orleáns, a Nueva York, y entre otros lugares. Mientras puesto, en Nashville, él fue
nombrado a finales de 1817 como Agente Sub-indio para los Cherokees. En esa calidad, el ayudó a Oolooteka y a su
tribu en su traslado al Territorio Indio al oeste del Mississippi River, así
estipulado por el Tratado de 1816.
Houston, para entonces Primer Teniente, renunció al ejército el 1ro de
marzo de 1818, y poco después de su puesto como Subagente, por dificultades
continuas con el Secretario de Guerra John C. Calhoun.
Todavía estando
en mala salud, Houston estudió derecho en Nashville por seis meses durante 1818
en el despacho del Juez James Trimble. Él
abrió posteriormente un despacho de bogados en Libanon, Tennessee. Con la autorización de Jackson, el vino a ser
Asistente General con el grado de Coronel de la milicia del Estado por
nombramiento por el Gobernador Joseph MCMinn.
A finales, Houston fue electo Fiscal del Distrito de Nashville, donde
estableció su residencia. Después de
volver a la consulta privada en Nashville a finales de 1821, fue electo Mariscal
de Campo de la Milicia del Estado por sus compañeros. También fue destacado en la Orden de Nash
Masnic a principios de los años de 1820.
El ascenso rápido
de Houston en la oficina pública continúo en 1823, cuando, como miembro del círculo
político de Jackson, fue electo a la Cámara de Representantes de los
EstadosUnidos el Noveno Distrito de Tennessee.
Como miembro del Congreso, el trabajó esforzadamente, aunque,
infelizmente, para la elección de Andre Jackson a la presidencia en 1824. En 1825, el siempre protegido de Jackson,
Houston fue electo Gobernador de Tennesse.
El tenía treinta y cuatro años de edad, extremadamente ambicioso, y en
el turbio de la tumultuosa política de Tennessee. Midiendo seis pies y dos
pulgadas de alto y guapo, él causaba una sensación a dondequiera que iba.
El 22 de enero de
1829, el contrajo matrimonio con Eliza Allen de diecinueve años de edad de
Gallatin, Tennessee. Houston
posteriormente anunció su postura para la reelección a la presidencia. Después
de once semanas y en medio de mucho misterio el matrimonio termino. Eliza regresó a la casa de sus padres. Extremadamente desconcertado, Houston precipitadamente
renunció a su puesto el 16 de abril y se marcho al oeste al otro lado del
Mississippi River al Territorio Indio.
Ambas personas guardaron silencio toda la vida sobre el asunto. La salida de Houston llevó la face de
Tennesse a su carrera a un final. Como
un posible heredero era obvio que para Andrew Jackson, pudiera ser que el haya
renunciado a una oportunidad para ser finalmente candidato para ser presidente
de los Estados Unidos.
El logró llegar a
la cabaña de Oolooteka en lo que hoy en día es Oklahoma para vivir otra vez en
exilio voluntario entre los Cherokees, ésta vez por tres años. Él trato de restablecer su tranquilidad entre
los indios. Se vistió al estilo indio y,
aunque mantuvo correspondencia con Andrew Jackson, al principio se apartó él
mismo de los contactos con la sociedad blanca.
Al principio, también, él tomaba demasiado que según se dice que se gano
el sobrenombre de “El Gran Borracho.” Rápidamente
él se hizo activo en los asuntos de los indios, especialmente ayudando a
mantener la paz entre las distintas tribus en el Territorio Indio. Se le otorgó
la ciudadanía Cherokee y con frecuencia servía como emisario de la tribu. Bajo la ley Cherokee, contrajo matrimonio con
Diana Rogers Gentry, una mujer india de sangre cruzada. Juntos, éllos establecieron una residencia y
una factoría llamada La Factoría Neosho en el Neosho River cerca de Fort
Gibson.
Volviéndose a
involucrar gradualmente él mismo en el mundo de los blancos, hizo varios viajes
del Este a Tennessee, a Washington, y a Nueva York. En diciembre de 1831 mientras estaba en el
Arkansas River, Houston se encontró con Alexis de Tocqueville, el último de sus
viajes famosos en los Estados Unidos.
Houston impresionó al francés como persona de gran físico y de gran energía
moral, el americano universal en movimiento perpetuo; Houston sin duda sirvió
como un ejemplo de la descripción compuesta de los Tocqueville del “Americano
firme”, “el hombre al hecho” muy dominante en los Estados Unidos durante la Era
de Jackson.
En la noche del
13 de abril de 1832, en las calles de Washington, Houston le dio una paliza con
un bastón de caña, a William Stanbery,
el representante estadounidense de Ohio.
La agresión resultó a consecuencia, de un insulto percibido por Stanbery
sobre un contrato de suministros indios.
Houston pronto fue arrestado y enjuiciado ante la Cámara de
Representantes. Francis Scott Key sirvió como su abogado. Los procesos del largo mes finalizaron con
una reprimenda oficial y con una multa, pero el asunto catapultó a Houston de
regreso en el ruedo político.
Dejando a Diana y
a su vida entre los indios, Houston cruzó el Río Rojo dentro del Texas Mexicano
el 2 de diciembre de 1832, y comenzó otra, talvez la más importante fase de su
carrera. Sus “motivos verdaderos” por
entrar a Texas han sido la fuente de muchas especulaciones. Si él lo hizo así simplemente como un
especulador de tierra, así como delegado provocador para la expansión americana
intentando pelearle Texas a México, o así como alguien conspirando para
establecer una nación independiente.
Houston vio a Texas como su “Tierra de la Promesa.” Para él, éste
representó un lugar para (bold enterprise), abundante con oportunidades políticas
y económicas.
El se enredó rápidamente
en la política de los Anglo - Tejanos de la rebelión. El sirvió como delegado de Nacogdoches en la Convención
de 1833 en San Felipe, donde tomó partido con la facción más radical bajo el liderazgo
de William H. Wharton. El también ejerció
la abogacía en Nacogdoches y presentó una demanda de divorcio de Eliza, la cual
fue concedida finalmente en 1837. Así
como ordenado por la ley mexicana, fue bautizado dentro de la iglesia católica,
con el nombre de Samuel Pablo. En
septiembre de 1835 él presidió una misa en Nacogdoches para considerar la
posibilidad de convocar una Consulta. En
octubre, Houston había expresado su creencia de que la guerra entre Texas y el
Gobierno central era inevitable. Ese mes
él vino a ser Comandante en Jefe de las tropas del Departamento de Nacogdoches
y pidió voluntarios para comenzar la “obra de la libertad.” El sirvió como
Delegado de Nacogdoches para la Consulta de 1835, la cual fue deliberada en Columbia
en octubre y en Santa Felipe en noviembre.
El 12 de noviembre la Consulta nombró a Houston General Mayor del Ejército
de Texas.
Durante febrero
de 1836, Houston y John Forbes, como Comisionados del Gobierno provisional,
negociaron un tratado con los Indios Cherokee en el Este de Texas, de ese modo estratégicamente
estableciendo la paz en aquel frente. En marzo, Houston sirvió como Delegado de
Refugio en la Convención en Washington en los Brazos, donde en su cumpleaños, el
2 de marzo, la asamblea adoptó La Declaración de la Independencia de Texas. Dos días más tarde Houston recibió el
nombramiento de General Mayor del ejército de la Convención, con instrucciones
de organizar a los ejércitos militares de la Republica.
Después de unirse
a su ejército en Gonzáles, Houston y sus tropas se marcharon hacia el Este así
como el ejército mexicano bajo las órdenes del General Antonio López de Santa
Anna atravesó al otro lado de Texas.
Esta campaña le causó a Houston mucha angustia porque los rebeldes
texanos sufrieron de carencia general de disciplina. Igualmente se preocupo cuando la ciudadanía
huyó en el llamado Runaway Scrape. A pesar de estos problemas, Houston y sus
hombres derrotaron al ejército de Santa Anna en la decisiva batalla de San
Jacinto en la tarde del 21 de abril de 1836.
Durante éste enfrentamiento, su caballo, Saracen, fue balaceado por
debajo de él, y Houston fue herido severamente exactamente arriba del tobillo
derecho. La captura de Santa Anna al día
siguiente hizo completó la victoria. En
San Jacinto, Sam Houston vino a ser consagrado para siempre como miembro del
pantheon de los héroes de Texas y como símbolo de la era.
Sacando provecho
de la popularidad como el “Old Sam Jacinto,” Houston se hizo el primer Presidente
electo regularmente de la Republica de Texas, derrotando a Stephen F.
Austin. Durante sus dos términos
presidenciales exitosamente él guió el nuevo barco del Estado por muchas
pruebas y tribulaciones. Su primer término
duró del 22 de octubre de 1836, al 10 de diciembre de 1838. El pueblo de Houston fue fundado en 1836,
nombrado en su honor, y sirvió como la Capital de la Republica durante la mayor
parte de su administración. Durante éste
termino Houston pidió desmilitarizar a Texas dando licencias a muchos del
ejercito. También él trató, con éxito
limitado, de evitar problemas entre los pobladores blancos y los indios. Una de sus crisis mayores fue con la Rebellion
Cordova, una revuelta inútil en 1838 por un grupo de indios Kickapoo y de
residentes mexicanos por el Angelina River.
En los últimos de 1836, Houston mando a Santa Anna, entonces un
prisionero de guerra, a Washington para solicitar, la anexión de Texas a los
Estados Unidos. Aunque Houston aprobaba
la anexión, sus esfuerzos al principio de traer a Texas dentro de la Unión demostró
futilidad, y él retiró formalmente la oferta al final de su termino.
Después de dejar
la oficina a causa de la Constitución de la Republica de Texas obstaculizó a un
presidente de suceder el mismo, Houston sirvió como Congresista de San
Augustine en la Cámara de Representantes en Texas desde 1839 hasta 1841. El estaba en la vanguardia de la oposición
por el Presidente Mirabeau B. Lamar, quien había sido el Vise Presidente de
Houston. Houston criticó particularmente
las tendencias expansionistas de Lamar y las medidas severas hacia los indios.
El 9 de mayo de 1840, Houston contrajo matrimonio con Margaret Moffette Lea de veinte y un años de edad de Marion, Alabama. Una Bautista estricta, Margaret sirvió como una influencia disuasiva en su esposo y especialmente frenando su bebida. Ellos tuvieron ocho hijos: Sam Houston, Jr., (1843), Nancy Elizabeth (1846), Margaret (1848), Mary William (1850), Antoinette Power (1852), Andrew Jackson Houston (1854), William Rogers (1858), y Temple Lea Houston (1860).
Houston sucedió a
Lamar por un segundo término como Presidente desde el 12 de diciembre de 1841,
hasta el 9 de diciembre de 1844. Durante
ésta administración, Houston estresó austeridad económica y redujo drásticamente
las oficinas de Gobierno y los salarios. Inclusive, él y el Congreso trataron de vender
los cuatro-barcos de la Naval de Texas, un esfuerzo que fue impedido a la
fuerza por la gente de Galveston.
Houston restableció la paz con los indios haciendo tratados con los
grupos que aun permanecían en Texas.
Aunque muchos Texanos clamaban por acción, el Presidente Houston manejó
diestramente el evitar la guerra con México después de las dos invasiones
mexicanas de 1842. Después de la primera
incursión Houston mandó que los archivos del gobierno fueran trasladados de
Austin, una orden que al final resultó en los “Archivos de la Guerra,” en la
cual residentes de Austin por la fuerza evitaron el traslado de los
archivos. Después de la Segunda invasión
Houston le autorizó a un ejército bajo las órdenes del General Alexander
Somervell de perseguir al enemigo hasta el Río Grande y, si las circunstancias
justificaban, atacar a México. Parte de
la legión de Somervell se convirtió en la desastrosa expedición de Mier, una
travesura, a la que Houston se opuso. En
1843 Houston aprobó la abortiva expedición Snively, la cual solicitó prohibir
el comercio a lo largo de la Santa Fe Trail. En 1844 Houston vio necesario de
mandar la milicia a dominar la Guerra Moderadora Reguladora en el condado
Shelby, una disputa del Este de Texas que presentó uno de los más molestos
problemas de su segunda administración.
Houston fue sucedido a la presidencia por Anson Jones, a quien el
electorado vio como a un “Hombre de Houston.”
El nombre de Sam Huoston había llegado a ser sinónimo con Texas. De hecho, la política de Texas durante la Republica
había sido caracterizada por una lucha entre Houston y los anta-Houston faccionistas.
Cuando Texas
ingresó a la Unión, Houston llegó a ser uno de sus dos Senadores de los Estados
Unidos, junto con Thomas Jefferson Rusk (ver SENADORES). Houston sirvió en el Senado desde el 21 de
febrero de 1846 hasta el 4 de marzo de 1859.
Empezando con la elección de 1848, el fue mencionado como un posible
candidato para Presidente. Inclusive, el
tenia una biografía publicada en 1846 por Charles Edwards Lester titulada Sam
Houston y su Republica, la cual ascendió a la campaña publicitaria. Como senador, Houston resplandeció como un
unionista ardiente, fiel a su asociación con Andrew Jackson, una actitud que lo
hizo cada vez más una figura controversial.
El se opuso fuertemente al creciente sessionalismo de la era Prebélica y
dio discursos elocuentes sobre la cuestión.
Un partidario del 1820 Compromise Missouri, el cual prohibió la
esclavitud al norte de la latitud 36˚ 30′, Houston voto en 1848 por el Oregon Hill prohibiendo “la peculiar
institución” en ese territorio, un voto a favor de la defensa de los esclavos lo
cual más tarde los sureños tuvieron contra el.
Aunque él era propietario de esclavos quien defendió la esclavitud en el
Sur, Houston otra vez se enfrentó con sus viejos enemigos quienes dirigieron
los ejércitos a favor de la defensa de los esclavos cuando él se opuso al
discurso del sureño C. Calhoun’s en 1849.
El mismo Houston
siempre se caracterizó como un sureño para la Unión y se opuso a cualquiera de
las amenazas de desunión, tanto de los agitadores del Norte o del Sur. El provocó la cólera permanente de las partes
defensoras de la esclavitud al apoyar el Compromiso de 1850, una serie de
medidas designadas para asegurar la armonía seccionaría. En 1854, Houston ofendió a los Demócratas en
Texas y a los del sur aun más al oponerse al Kansas-Nebranka Bill porque ésta
ley permitía que el estado del esclavo estuviera decidida por la soberanía
popular, un concepto que el vio como la destabilizacion potencialmente para la nación. El así mismo abrazó los principios del
partido (saber-nada) americano como una respuesta al crecimiento sentimental
entre los Demócratas por los derechos de los estados. En 1854, el se unió a la Iglesia Bautista,
sin duda por la reacción parcial a los problemas de ésta etapa de su vida. Su carrera en el Senado fue efectivamente acabada
cuando, en 1855, la Legislatura de Texas oficialmente censuró su posición en el
Kansas-Nebraska Act.
Como un Senador
estaba condenado al fracaso, Houston se presentó como candidato para Gobernador
de Texas en 1857. El fue derrotado en
una campaña rigurosa por Hardin R. Runnels, nominado oficial del Partido Demócrata
del Estado. Como era de esperarse, la
Legislatura del Estado no volvió a elegir a Houston para el Senado; en lugar de
eso, a finales de 1857, lo reemplazaron con John Hemphill. El reemplazo se llevó a cabo al final del término
de Houston, en 1859. Tan preocupado
estaba Houston acerca del conflicto seccionario que durante su ultimo año en el
Senado el recomendó establecer un protectorado por México y por América Central
como una forma de traer la unidad a los Estados Unidos.
Fuera del Senado,
Houston corrió para gobernador por segunda vez en 1859. Por el reconocimiento
de su nombre, por un momento de tranquilidad temporal en el conflicto
seccionario, y por otros factores, él derrotó al estorbo, a Runnels, en la elección
de agosto y asumió su puesto el 21 de diciembre. Como Gobernador continuó siguiendo con sus
planes imaginarios por un protectorado por México, y previó el uso de los
guardabosques y de los voluntarios para llevar acabo ese fin. Para sus planes, también trató de enlistar al
ayudante de Rober E. Lee, Benjamín McCulloch, y ha algunos financieros de Nueva
York. Por su lealtad al unionismo,
Houston estuvo a punto de ser nominado para la presidencia en mayo de 1860 por
la Convención del partido Unión Nacional en Baltimore, pero por poco pierde con
John Bell. Su posible candidatura recibió
una mención favorable por la gente en algunas regiones de las naciones quienes
añoraban la prevención del conflicto seccional.
Cuando Abraham
Lincoln fue electo Presidente de los Estados Unidos, el clamor de descontento
en Texas incitó a Houston a llamar a la Legislatura del Estado a una sesión
especial. Se opuso terminantemente a la Secesión,
Houston les advirtió a los Texanos que la Guerra Civil podría resultar en una
victoria para el norte y la destrucción del sur, una profecía que estuvo
confirmada por eventos futuros. Sin
embargo, la Convención de la Secesión, se convocó una semana más tarde y
comenzaron una serie de acciones que sacaron a Texas de la Unión; Houston se conformó, con estos eventos en
lugar de traer el conflicto civil y el derramamiento de sangre a su amado
estado. Pero cuando él se rehusó en
hacer el juramento de lealtad al recién formado Estados de la Confederación de América,
la Convención de Texas lo sacó de la oficina el 16 de marzo y lo remplazaron
dos días más tarde con el Gobernador el Teniente Edgard Clark. Según se dice, durante estos días traumáticos
el Presidente Lincoln le ofreció dos veces a Houston de usar las tropas
federales para mantenerlo en la oficina y mantener a Texas en la Unión, ofrecimientos
que Houston rechazó, otra vez para evitar hacer de Texas un escenario de
violencia. En lugar de eso, el Cuervo
ahora de sesenta y ocho años de edad, cansado, con una familia de niños pequeños,
y reconociendo lo inevitable otra vez escogió el exilio.
Después de dejar
la Mansión de Gobernador, Houston por lo menos apoyó verbalmente la causa del
sur. Contra los consejos de su padre,
Sam Jr., con entusiasmo se unió al Ejército de la Confederación y fue herido en
la Batalla de Shiloh. Houston mudó a su
esposa y a sus hijos a Huntsville en el otoño de 1862, donde éllos rentaron una
residencia de dos plantas conocida como “el buque de vapor”. Los rumores abundaron de que Houston, aun así
enfermo y envejecido, abrigaba planes de correr otra vez para Gobernador. Pero el 26 de julio de 1863, después de haber
estado enfermo por varias semanas, murió sucumbido de neumonía a la edad de
setenta años, en el dormitorio de la planta baja del buque de vapor. Vestido con masónicos adornos ceremoniales,
fue enterrado en el Cementerio Oakwood en Huntsville. Ver también (ANTEBELLUM TEXAS,
y HOUSTON, MARGARET MOFFETTE LEA.)
BIBLIOGRAFÍA: Donal Braider, Solitary Star: Una biografía de Sam Houston (New York:
Putnam, 1974). Randolph B. Campbell, Sam Houston and the American Southwest
(New York: Harper Collins, 1993). Marshall De Bruhl, Sword of San Jacinto: A Life of Sam Houston (New York: Random
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Houston: The Great Designer (Austin:
University of Texas Press, 1969). Jack Gregory and Rennard Strickland, Sam
Houston with the Cherokees, 1829-1833 (Austin: University of Texas Press,
1976). Clifford Hopewell, Sam Houston: Man of Destiny (Austin: Eakin Press,
1987). Lenoir Hunt, “My Master:” The Inside Story of Sam Houston and His Time,
by Jeff Hamilton as told to Lenoir Hunt (Dallas: Manfred Van Nort, 1940).
Marquis James, The Raven: A Biography of
Sam Houston (Indianápolis: Bobbs-Merrill, 1929; rpts., New York: Paperback Library, 1967, Atlanta:
Mockingbird Books, 1977). C. Edwards Lester, Sam Houston and His Republic (New
York: Paperback Library 1967, Atlanta: Mockingbird
Books, 1977). C. Edwards Lester, Sam Houston and His Republic (New York: Burgess, Stringer, 1846; rpt., New York:
Books for Libraries Press, 1972). Madge Thornall Roberts, Star of Destiny: The Private Life of Sam and Margaret Houston
(Denton: University of North Texas Press, 1993). William Seale, Sam Houston’s
Wife: A Biography of Margaret Lea Houston
(Norman: University of Oklahoma Press, 1970). Frank X. Tolbert, The Day of San
Jacinto (New York: McGraw-Hill, 1959; 2d ed., Austin: University of Texas
Press, 1938-43; rpt., Austin and New York: Pemberton
Press, 1970). John Hoyt Wiliams, Sam Houston: A Biography of the Father of Texas (New York: Simon and Schuster,
1993). Marion Kart Wisehart, Sam Houston (Washington: Luce, 1962).
Traducido por
Clara Gallegos, Stephen F. Austin State University, 2006