ALIMENTACION DE GANADO. Texas ha sido considerado por mucho tiempo el Estado ganadero numero 1 en la nación. De hecho, Texas durante sus primeros años tenía en sus gamas más ganado que gente. A mediados de los años de 1980, Texas también se había convertido en el estado numero1en alimentación de ganado. La industria de alimentación ganadera contribuyó anualmente 12 billones de dólares a la economía del Estado. En ésta industria, el ganado se confina en forrajes para aumentar de peso y para mejorar la calidad. Un añal típico, pesando de 500 a 700 libras de hierba, éste doblará su peso durante su estancia de los 150 a 200 días en el forraje. Su calidad mejorará desde lo “imprevisible” para Escoger o Seleccionar el grado de la calidad que los consumidores prefieren. Además de aumentar de peso y mejorar calidad, la alimentación de ganado en sus primeros años también ayudó a disponer de subproductos indeseados. Al parecer hubo algunos forrajes en funcionamiento en Nueva Inglaterra durante las épocas coloniales, pero los primeros forrajes en la nación fueron construidos por molinos de aceite de semilla de algodón en los años de 1850. El arreglo se esparció, y por 1895 Texas tenía ochenta y cuatro forrajes. Inicialmente, los dueños vieron el molino para los productos alimenticios y las cáscaras las desechaban dentro de los cercanos barrancos o pantanos. Cuando los dueños descubrieron que a las reces les gustaba comer semilla de algodón y cáscaras, los dueños de molinos comenzaron a hacer forrajes por los corrales donde aun se localizaban los drenajes, los barrancos, o las riveras para drenajes. Por ejemplo, el principal corral de 6000 cabezas en Lubbock desembocaba dentro del Yellow House Fork. A veces, los dueños se preocupaban sobre la contaminación del ambiente y evitaban construir corrales en arroyos y en lagunas.
Los primeros ganaderos de Texas creían que la alimentación de ganado llegaría a ser una industria importante en el Estado. En la junta de la Asociación del Cattle Raisers de Texas en Fort Worth en 1895, Greenlief W. Simpson predijo que por el año de 1900 el Estado conduciría al mundo a la alimentación de ganado (Texas logró esta distinción en los años de 1990). Un problema surgió en los primeros años de 1900 cuando el número de ganado bajó rápidamente de 50.8 millones a 35.8 millones por el año de 1914. Algunos criadores de ganado sugirieron que el alimentar ha animales jóvenes seria más eficiente que el esperar hasta que tuvieran dos años de edad o más. J. E. Boog-Scott, Un importante ranchero de la ranchería en Coleman, promovió la idea y creyó que la mejor manera para lograr aceptación era por medio de influenciar a futuros rancheros. En 1912 él organizó el primer Boys Baby Beef Club, un precursor de los Four-H Clubs. En los años de 1890 la Compañía Brownwood Cotton Oil, en Brownwood, fue una de los primeros molinos de aceite de Texas en operar un forraje importante con una capacidad para 500 a 1000 cabezas. A partir de 1900 a 1927 la Compañía Planters Oil dirigió una operación de alimentación en los fondos del Brazos River cerca de Hearne. A finales de los años de 1920, el Simmons Cotton Oil Mills tenía unidades procesando; Muchos de los forrajes se encontraban en Lubbock, Rotan, Sweetwater, Quanah, y en Childress. Tom B. Simmons, Jr. De Lubbock, hijo de uno de los fundadores, se incorporó en el negocio en el año de 1930 y alimentó anualmente hasta el año 1992. Su primera exposición en la industria fue como manager de los corrales en Quanah. Estos corrales fueron hechos de alambre y podían manejar 7,000 cabezas, pero ellos ofrecían resistencia contra precipitaciones durante tormentas. Los forrajes de molinos de aceite se convirtieron en una industria que se ampliaba. Durante los años de 1920 y 1930 éstos corrales se numeraron en las estadísticas. Swift y Compañía, por ejemplo, compraron ganado en Fort Worth, y alimentaban hasta a veinte corrales a la misma vez. Pero hubieron años magros cuando menos de 50,000 cabezas fueron alimentadas en todo lo largo y ancho del estado (algunas pasturas individuales pudieron terminar todas estas en los años de 1990). Durante la Era de la Depresión, los corrales grandes de alimento prosperaron en los llanos del Sur. Dos estaban en Brownfield – el D.H. Zinder pens y la Baricola Development Company Feedyard. La más tarde, propiedad del millonario del periódico William Randolph Hearst, tuvo 10,000 cabezas en alimentación en 1937. H. W. Stanton construyó un corral grande a lo largo del Yellow House Canyon, el cual más tarde fue engullida por el crecimiento de Lubbock. Para proveer agua limpia Stanton equipó sus corrales con lo que Ripley llamó “Creé lo o No” el canal más largo del mundo de – 2,230 pies. Una pompa en un pozo alimentaba diariamente todo hasta que se seco en 1946 y la pasta fue cerrada.
El Sudan Livestock y el Feeding Company en Sudan, fueron unos de los primeros forrajes en operar a lo largo de todo el año. Ben H. Davidson y Antón Rider abrieron la porción en el verano de 1940 con una capacidad para 2000 cabezas. Eventualmente, el tamaño se amplió para poder dirigir a 25000 cabezas y el propietario cambió, pero éste todavía conservo su nombre original en 1993. Durante los años de 1950 y 1960 varios corrales importantes se abrieron y se cerraron en el Este y en el Centro de Texas. El ganado era disponible localmente, pero el grano era difícil de obtener y el problema del fango era inmanejable. En los comienzos de los años de 1950, Durward W. Lewter, un agente country en Big Spring, aprendió como alimentar con zahína de grano al ganado del H Club y ganó como premio listones azules por toda la nación. Para probar el mercado comercial, él aseguró el respaldo financiero de filman Clint Murchison, Sr., de Dallas y en 1955 construyó el más grande forraje comercial en el Oeste de Texas. Lewter rápidamente ilustró el potencial de ganancias a grande escala de la alimentación de ganado. Él alimentó Principalmente compañías poseídas ha Alta selección y de bajo grado y expandió el corral hasta por el año de 1960 hasta que tuvo más de 30,000 cabezas de ganado en alimentación. Durante el mercado bajó en los principios de1960, Lewter pasó por tiempos difíciles y llegó a estar enredado en una disputa legal con Murchison. In 1962 el gigante feedyard fue vendido por la corte. E. C. Crofoot y su hijo, Jay, de Kansas, compraron la operación y la renombraron Lubbock Feed Lots. A finales de 1950 un feedyard de El Paso llego a estar implicado en un conflicto del límite con México. Cuando los Estados Unidos entró en la Primera Guerra Mundial, Joe Peyton, un carnicero de El Paso, obtuvo un contrato para proveer carne de res al ejército en Fort Bliss. Conforme la demanda se extendía, Peyton construyó una planta empacadora en el Río Grande con una feedyard de 3,000 cabezas. Con el paso de los años el corral creció hasta llegar a tener una capacidad para 17,000 cabezas. Pero un tirón se desarrolló para la Compañía empacadora de Peyton y de Peyton Feedyard. Desde el Tratado de Guadalupe Hidalgo (1848) el Rió Grande se había cambiado de puesto, y por un siglo México reclamó 630 acres (el Chamizal Strip) en el Sur de El Paso. En 1962 el Presidente John F. Kennedy se reunió con el Presidente Adolfo López Mateos y discutieron la zona disputada, una reunión que los llevó a firmar el Tratado de Chamizal en 1963. (Véase EL CONFLICTO DEL CHAMIZAL). Peyton fue compensado, y movió su planta empacadora al borde del Este de El Paso y puso su forraje a cuarenta- y-ocho millas río abajo del Tornillo.
Durante los siguientes años de la Segunda Guerra Mundial, el uso creciente de la tecnología cambió el paisaje y la economía de los llanos altos del Oeste de Texas. Dos brechas importantes estimularon este cambio el descubrimiento del grano zahína hibrida y el desarrollo de la irrigación. Las producciones se doblaron y se cuadruplicaron hasta 7,000 y 8,000 libras por acre pero los surpluses enormes presionaron los precios. En 1955 los granjeros organizaron la Asociación Grain Sorghum Producers con el esfuerzo de encontrar nuevos mercados de comercio de ganado en el país y en el extranjero. En 1959, el GSPA se unió con el West Texas Chamber of Comerse y anunciaron la primera de tres giras para estudiar practicas en el Medio Oeste y en el Lejano Oeste. Los granjeros, los ganaderos, los banqueros, y los líderes de negocios agrícolas viajaron en tren y en camión a Iowa, Illinois, Arizona, y California. Después del viaje de 1962 a Arizona y a California, donde crecían corrales comerciales, un esfuerzo concertado se comenzó allá en el Oeste de Texas para expandir la operación de la feedyard. Un grupo que incluyó a Wenzel L. Stangel, un decano de la agricultura del Texas Tech y presidente del Comité de Agricultura del WTCC; Sam Thomas, administrador de desarrollo agricultural, del Southwestern Public Service Coompany; y D. G. (Bill) Nelson, Vicepresidente Ejecutivo de Grain Sorghum Producers Association, lanzaron una campaña para atraer ha empresarios de otros estados. Los ganaderos de reces en el Oeste de Texas aumentaron. El numero de ganado de reces aumentó en el mercado de 300,000 cabezas en 1958 a cerca de dos millones en 1968 y 4.8 millones en 1973 – un 1,600 por ciento aumentó en quince años. Durante los años de 1980, el numero se estabilizó aproximadamente 4.8 millones por año, o cerca del total de los Estados Unidos. En un discurso en 1973 Charle E. Ball, el Vicepresidente ejecutivo del Texas Cattle Feeders Association, atribuyó el auge de la demanda al alimento de ganado disponible, a la fuente generosa de grano, a un buen clima, al financiamiento razonable, y espíritu emprendedor.
Los ganaderos de reces creyeron que una asociación de ganaderos de reces era necesaria. En 1961 el Texas y la Southwestern Cattle Raisers Association, la oficina central en Fort Worth, formaron un Cattle Feeders Comité (Comité de ganaderos de reces), TSCRA Presidente Dolph Briscoe (más tarde gobernador de Texas) el cual nombró a Norman Moser, un ranchero-forrajero de DeKalb, como presidente. El comité contrató a Lloyd Bergsman, especialista en el comercio de la extensión de ganado en la Universidad de Texas para que fuera el director ejecutivo. El comité hizo una división del TSCRA. La mayor parte de los forrajes fueron construidos en el Penhandle a 300 millas de Fort Worth – una mayoría de los dueños pronto desearon autonomía, una oficina central más cercana, y la separación del ranchero controlador del TSCRA. En mayo 18 de 1967, diez ganaderos de reces se reunieron en Amarillo para discutir el asunto. Asistieron Jack Carrothers de Friona, Robert Allen de Tulia, J. O. Parker de Happy, Richard Jagels de Hereford, R. M. (Bob) Carter de Plainview, H.D. King de Muleshoe, Grady Shepard de Hale Center, Walter Lasley de Stratford, Rex McAnelly de Pampa, y Gene Newman de San Angelo. Un cuestionario enviado por correo a todos los ganaderos conocidos en el estado demostró que sesenta-y-tres de ochenta-y-uno de los que respondieron querían una nueva organización. En la junta del 18 de mayo los propietarios de ganado formaron la Texas Cattle Feeders Association. Los primeros representantes fueron Jack Carrothers, presidente; R. M. (Bob) Carter, vicepresidente, y Robert Allen, tesorero. Ellos contrataron a Lloyd Bergsma como director ejecutivo y a James W. Witherspoon de Hereford como el Licenciado del TCFA. En el invierno de 1967, el TCFA tenía setenta y dos miembros regulares y cuarenta-y-ocho miembros socios. Sus cinco comisiones permanentes incluyeron las investigaciones y la Universidad, la membresía de Finanza, Seguro, Contaminación Atmosférica del Aire, y Técnica. El TCFA creció rápidamente en sus servicios, calidad de miembros, y finanzas.
Para apresurar la información en el mercado, la organización instaló un teléfono – computadora en la red para permitirle al mercado analista del TCFA de comunicarse con los miembros ganaderos, contrató cabilderos para representar a la organización en Austin y en Washington, estableció una liasión con los quince estados y agencias nacionales que regularon los forrajes, promovió la promoción de la carne de res, patrocinó investigaciones en universidades, ofreció aseguransa colectiva, inició programas de seguridad, publicó un boletín semanal, la revista Cattle Feeders Annual Magazine, y financió seminarios educativos. La membresía aumentó de 390 en 1968 a un máximo de 7,128 en 1984, después se nivelo a 6,500. En los años de 1980 los miembros ganaderos se numeraron cerca de 160, incluyendo a muchos de los 150 comerciales en Texas así como también corrales en Nuevo México y Oklahoma. “Los forrajes de encargo” fueron desarrollados. En ellos, los operadores manejaban de 2,000 a 50,000 cabezas que ellos alimentaban en una base de encargo diaria (costo de alimento más un precio por el servicio). Muy pocas forrajes eran dueños del ganado de reces que ellos mismos alimentaban, debido a la inversión, y a los requisitos del crédito, y del riesgo. En los años de 1990 una feedyard de 20,000 cabezas podría costar más de $2 millones por el equipo y las instalaciones, más tanto como $16 millones por el ganado. Mientras que el TCFA creció reflejó la naturaleza y las necesidades que cambiaban la industria. El presupuesto anual incrementó de $40,675 en 1968 a cerca de $3 millones en 1993. El Personal aumentó de tres en 1968 a diecinueve en los años de 1980. En la conversión de su vente-y-cinco aniversario en Noviembre de 1992 en Amarillo, el TCFA honró a los dieciocho presidentes y a los tres vicepresidentes ejecutivos quienes le habían servido a la organización.
Desde los años del auge que comenzaron en los años de 1960, la industria del forraje de Texas había hecho frente ha desafíos económicos y políticos. A finales de 1972 y a principios de 1973, por ejemplo, había una ráfaga de boicoteos de los consumidores de res y una protesta publica contra el aumento de los precios de res. El 29 de marzo de 1973, el Presidente Richard Nixon impuso una congelación de precios. Como los alimentadores retrasaron el mercado de ganado, esto causó una acumulación de mercancía y el precio bajó cuando el precio congelado fue levantado en el invierno de 1973. Los Criadores de ganado sufrieron perdidas desde $100 a $200 por cabeza, y algunos se declararon en bancarrota. Un gran número de forrajes se cerraron. El episodio se conocía como (“La Ruina”). Mientras tanto, el TCFA había llamado a sus miembros a contribuir un dólar por cabeza para fondo de emergencia para contar la historia de los ganaderos en Washington. En tres semanas la organización junto $519,350. Esto conducida en última instancia al dólar nacional – un descuento por cabeza, autorizado en el Acto Agricultura de 1985 para la promoción y la investigación de carne. En los años de 1970 cuando los empacadores estuvieron retrazando pagos para el ganado por siete a ocho días, el TCFA tomó el control y aseguró la legislación Federal que requería el pago al término del siguiente día hábil de trabajo después de ser entregado. Durante estos años como los consumidores se preocuparon a cerca de metas dietéticas, de una carne de res más magra, el bienestar animal, y el clima, los ganaderos de alimento de Texas señalaron estas cuestiones en sus programas y en sus operaciones.
Por el año de 1984, Texas fue el Estado numero 1 en alimentación de ganado. El impacto económico de ésta nueva industria relativamente había sucedido en menos de treinta años. Los economistas estimaron que los 4.8 millones de cabezas que se comerciaron en 1990 contribuyeron $11.5 billones a la economía de Texas. La oficina del interventor del estado reportó ese año que los forrajes gastaron más de $1.1 billones en compras de alimento de ganado del crecimiento de Texas, trajo $355 millones de valor de alimentos, y pagó $105 millones por camiones. La industria tuvo 5,000 empleados de planta y algunos cientos de trabajadores por contrato. Una estimación de 40,000 trabajos en el estado dependió de la alimentación de ganado.
BIBLIOGRAFIA: