Marcas de Granado. Marcas de ganado desempeñan un papel importante en la identificación de los dueños del ganado en ranchos de Texas. La práctica de marcar el ganado es antigua. Algunas pinturas en tumbas egipcias de hace aproximadamente 4000 años muestran escenas de acorralamiento y marcado de ganado, y evidencia bíblica sugiere que Jacobo el pastor marcaba su ganado. Quemar una marca de identificación en la piel de un animal era, hasta la invención del tatuaje, la única manera de marcar que duraba la vida entera del animal. La practica de marcar ganado llego al Nuevo Mundo con los españoles, quienes trajeron el primer ganado a Nueva España. Cuando Hernán Cortez experimento con la reproducción de ganado durante la ultima parte del siglo dieciséis en el valle de Mexicalzimgo, al sur de lo que es ahora Toluca, México, marcaba su ganado. Su marca, tres cruses latinas, puede que sea la primera marca utilizada en el hemisferio oeste. Al incrementar el criado de ganado, en 1537 el estado ordeno el establecimiento de una organización de ganaderos llamado Mesta sobre toda Nueva España. Cada dueño de ganado tenia que utilizar una marca diferente, y cada marca tenia que ser registrada en lo que sin lugar a duda fue el primer libro de marcas en el hemisferio oeste, reservado en la cuidad de México. Poco después de que los españoles se mudaron a la parte norte de Texas y que el criado de ganado se desarrollo en gran escala durante la mitad del siglo dieciocho, el estado ordeno marcar todo el ganado. Las primeras marcas españolas en Texas eran por la mayor parte pictografías y no letras. Los españoles escogían marcas que representaban sentimientos hermosos en maneras hermosas. La mayoría de las marcas encontradas en los archivos de Bexar y Nacogdoches son pictografías hechas con colgantes. El criador de ganado producía su propia marca. Cuando su primer hijo adquiría ganado, un colgante era agregado a la marca de su padre, y cuando otros hijos adquirían ganado, colgantes adicionales eran agregados a lo que pasaba ser la marca de la familia. Solamente unas cuantas marcas españolas encontradas en los archivos de Bexar y Nacogdoches tenían letras.

Muchos de los primeros rancheros anglo-americanos de Texas no podían interpretar el significado de las marcas utilizadas bajo el régimen Español y Mexicano. Los tejanos se referían a estas marcas como “dog irons” o “quien sabes” porque no los podían leer. Por otra parte, la mayoría de las primeras marcas en Texas, consistían de iníciales que podían ser entendidas sin dificultad. Richard H. Chisholm era dueño de la primera marca documentada, registrada en el condado de Gonzales en 1832. Durante los años de la república de Texas, las marcas de ganado eran documentadas pero no eran impuestas rígidamente. Los registros más viejos de marcas de ganado bajo el gobierno estatal pueden ser encontrados a lo largo de la costa de Texas. El condado Harris empezó a documentar marcas en 1836. Stephen F. Austin documento su marca en el condado Brazonia en 1838, cerca de cuatro años después de que la comenzó a utilizar. Documentación en el condado de Galveston comenzó en 1839, el año en el que Gail Borden Jr. documento por primera ves su marca, la primera en ser anotada en el libro de marcas del condado de Galveston. Cuando el condado Nueces fue organizado en 1847, marcas fueron documentadas, pero la industria ganadera en el condado no fue digna de tener un libro separado de registro de marcas. Durante los primeros siete años, registraciones de marcas en el condado Nueces eran puestas entre licencias de bodas, ventas de esclavos, declaraciones de ciudadanía, juramentos de cargo, vínculos efectivos para la administración del estado, testamentos, y contratos de construcción. Empezando en 1848, Texas proporcionaba documentación de marcas con el funcionario del condado, con la estipulación de que una marca no documentada no constituía evidencia legal de propietario. Esta provisión fue modificada en 1913 porque ladrones no eran castigados cuando se trataba de marcas indocumentadas. Una considerable parte de las leyes de Texas tienen que ver con marcas. En algún tiempo el puesto de piel e inspector de  ganado era un puesto de elección del condado.

Muchos condados en la parte oeste del país no empezaron la registración de marcas hasta los 1870s o 1880s. Para entonces letras, numeraciones, y hasta nombres eran marcas populares en Texas. Aunque ese tipo de marcas eran fácil de leer, otras tenían que ser vistas. Algunas de ellas incluyen “víspera de cerdo”,  “cola de pescado”, “zopilote en una barandilla”, “mapache en la barandilla”, “bolsas de silla de montar” u “oscila miento de bloques”, “quien sabe”, “toma todo” y muchas otras con nombres intrigantes. Representaciones de objetos comunes como yunque, manilla de automóviles, cuchillos, llaves de puerta, broca de herradura, espuela, tenedor de tono, mujer vieja, muñeca, bota, tenis, gorra, mecedora, comal, y muchas más eran muy comunes.

En la terminología de marcado, a una letra inclinada se le llama “caída”. Si esta en una posición horizontal es llamada “perezosa”. Corvaduras o alas agregadas encima crean una “T voladora”. A la adición de barras cortas bajo un símbolo se le llama “caminar”. Cambiar líneas angulares a curvas crea una marca “corriendo”. Medios círculos, cuartos de círculo, y triángulos eran frecuentemente utilizados en marcas de la última parte del siglo diecinueve. Un triangulo abierto era llamado “viga”. Si una letra descansaba en un medio circulo estaba “meciéndose”. Había “barras”, “rayas”, “carriles”, y “rajas” que diferían solamente en longitud y ángulo. Cuando una línea recta conectaba símbolos, una “cadena” era compuesta. Una foto de un pescado era la marca utilizada en ganado perteneciente al Sr. Fisher de Houston. Una persona llamada Coffin, de Port Lavaca, utilizaba una representación de una ataúd con una letra A en el. Bud Chrsitmas de Seminole utilizaba la marca XMAS, y S.A. Hightower de Beckendridge utilizaba “HI” enseguida de un objeto parecido a un hongo.  

C.C. Slaughter, quien fue instrumental en la organización de la Asociación de ganaderos de Texas, estableció su negocio de ganado en el rio Trinity en el condado de Freestone durante los 1850s. El lugar no le pareció muy favorable para su negocio y se mudo dos veces, finalmente quedándose en el Long S Ranch en la parte central del rio Colorado en 1877.  Su marca, sin embargo, no fue documentada hasta Septiembre de 1879, cuando posteriormente fue usado en los condados Howard, Martin, Dawson, Borden, Cochran, y Hockley. Muchos ganaderos de Texas dicen que durante la última parte del siglo diecinueve, mas ganado fue vendido en los mercados abiertos con la marca de Slaughter que ninguna otra marca en el mundo. La famosa marca XIT del Capitol Freehold Land and Investment Company, la cual estaba registrada en nueve condados, fue diseñada por Ab (Abner P.) Blocker, un conductor de senderos muy conocido.

No existía ley que dictara el lugar exacto donde marcas debían de ser puestas en la piel de una vaca, sin embargo después de varios años, el lado izquierdo del animal, especialmente la cadera, se convirtió en el lugar habitual. En ningún documento dice porque el lado izquierdo fue elegido, pero recuerdos de vaqueros sugieren que el ganado tiene el hábito particular de arremolinarse más hacia el lado izquierdo que hacia el lado derecho; es por eso que marcas en el lado izquierdo serian mucho más visibles para los vaqueros cuando en multitud. Otros vaqueros recuerdan que el ganado era marcado en la parte izquierda “porque las personas leían de izquierda a derecha” y entonces leerían “de la cabeza hacia la parte trasera”. Un vaquero añadió que “un lazador derecho montaba hacia la parte izquierda del animal y vería la marca mucho mas fácil si estuviera en ese lado”. Sin importar la razón de la posición de una marca en un animal, la posición era documentada en los libros de marcas.

Además de la marca principal, otras marcas eran utilizadas. Algunos rancheros marcaban su ganado con un zarzo, una marca de propiedad la cual se hacia en el cuello o la mandíbula del animal cuando la piel era pellizcada y cortada. Sin embargo, la piel, no era cortada completamente, y cuando la cortada sanaba, quedaba un colgajo.  Sin embargo, zarzos no eran tan comunes como marcas en las orejas, las cuales eran utilizadas por casi todos los ganaderos durante el periodo previo al uso de cercas y eran documentadas junto a la marca principal. Como el nombre lo sugiere, marcas en las orejas, eran cortes diseñados en una o dos orejas del animal. Algunas veces parte de la oreja era removida. Un corte semicircular era llamado “underbit” o “overbit”. Un corte cuadrado en la punta de casi la mitad del la oreja se llamaba “crop”, mientras que un corte cerca de la cabeza del animal se llamaba “grub”. Un corte con forma de V en la punta de la oreja se llamaba “swallow-fork ”. La misma marca en las dos orejas se llamaba “flickerbob”. Un “doble over-bit” era la marca creada cuando se cortaban dos piezas triangulares en la parte superior de la oreja del animal. Una de las marcas de oreja mejor conocidas en Texas fue “jinglebob”, un corte profundo que dejaba la parte baja de la oreja colgando. Muchos ganaderos lo consideraban una de las más feas marcas de oreja utilizadas. Era la marca de John S. Chisum, quien tenía un rancho que ocupaba el oeste de Texas y sureste de Nuevo México.

Para 1940, muchas marcas las cuales se habían dejado de usar habían sido registradas en los archivos del condado. En Abril 14, 1943, la legislatura de Texas paso una ley la cual tenia el propósito de borrar de los archivos marcas que no eran utilizadas. La ley incluía un periodo de gracia hasta el 1 de Octubre, 1945, dándoles la oportunidad a ganaderos de registrar sus marcas. Entre las marcas que mas han durado esta la “W corriendo” de el King Ranch, la cual fue diseñada por Richard King en 1869 y registrada en 1943. También ve: Ranchos, Ranchos en el Texas Español.

BIBLIOGRAFIA: Oren Arnold y John P. Hale, Hot Irons, Heraldry of the Range (New York: Macmillan, 1940). David Dary, Cowboy Culture: A Saga of Five Centuries (New York: Knopf, 1981). Gus L. Ford, ed., Texas Cattle Brands (Dallas: Cockrell, 1936). Wayne Gard, Cattle Brands of Texas (Dallas: First National Bank, 1956). J. Evetts Haley, The Heraldry of the Range: Some Southwestern Brands (Canyon, Texas: Panhandle-Plains Historical Society, 1949). J. Evetts Haley, The XIT Ranch of Texas and the Early Days of the Llano Estacado (Chicago: Lakeside, 1929; rpts., Norman: University of Oklahoma Press, 1953, 1967). Hortense Warner Ward, Cattle Brands and Cow Hides (Dallas: Story Book Press, 1953). Manfred R. Wolfenstine, The Manual of Brands and Marks (Norman: University of Oklahoma Press, 1970).

David Dary

Translated by René Cardona, 2006